domingo, 20 de diciembre de 2009

Andy Warhol

*Hasta principios de la década de los 60, Warhol era un ilustrador comercial de éxito. Sus elegantes y detallados dibujos para la empresa zapatera I. Millar eran particularmente populares. Estos dibujos a tinta, de línea bastante desenvuelta, se alternaban con impresiones monoprint (similares a una monotipia) que aplicó extensivamente en su primera etapa como artista. Aunque esta posición entre el mundo artístico y el comercial no era infrecuente, sí es cierto que por motivos de prestigio la mayoría de artistas llevaban con discreción su condición de profesionales de la publicidad. De hecho, la fama de Warhol como ilustrador supuso en un primer momento un obstáculo para su consideración como artista.[] Por entonces trató de exponer alguno de los dibujos realizados con estas técnicas en galerías de arte, pero sus intentos no tuvieron éxito. De esta época parte su cuestionamiento sobre el estatus de arte y su relación con el mercado: A partir de entonces, criticaría su separación y trató de interpretar la cultura comercial y popular como un tema artístico. El pop art ya era una corriente en estado germinal que algunos artistas exploraban de modo aislado; algunos de estos pioneros, como Roy Lichtenstein o el propio Warhol (que pasaría a ser conocido como "el Papa del Pop") se volverían con el tiempo en sinónimos del pop. Warhol comenzó a involucrarse en este movimiento artístico realizando imágenes tomadas de dibujos animados y anuncios televisivos que pintaba con cuidadosas salpicaduras de pintura.
*Warhol recurrió a una gran variedad de medios de expresión artística: pintura, dibujo, fotografía, grabado, escultura y cine, y fue un cineasta experimental bastante prolífico, si consideramos que entre 1963 y 1968 produjo más de sesenta películas.
A mediados de los sesenta, Warhol "adoptó" a una banda llamada "The Velvet Underground", y les convirtió en un elemento crucial de la exposición de arte multimedia que organizaba
*Warhol era un creyente practicante del rito bizantino de la iglesia católica rutenia. Fue voluntario en algunos albergues para vagabundos de Nueva York, particularmente durante las épocas más complicadas del año, y se describía a sí mismo como una persona religiosa. Varias de las obras tardías de Warhol representan temas religiosos, especialmente dos series tituladas "Detalles de pinturas renacentistas" (1984) y "La última cena (1986). Tras su muerte, se localizaron dibujos de índole religiosa en su apartamento.
*A lo largo de su carrera Warhol realizó numerosas fotografías de desnudos masculinos. La mayoría de sus obras más conocidas -los retratos de Liza Minelli, Judy Garland y Elizabeth Taylor, y películas como "Blow job", "My Hustler" y "Lonesome Cowboys" tenían su origen en la subcultura gay y el underground, y se trataba de exploraciones más o menos sistemáticas de la complejidad de la sexualidad y el deseo. La mayoría de sus películas fueron estrenadas en cines X para homosexuales. Por ello no es de extrañar que algunas de las dificultades iniciales de Warhol para lanzar su carrera tenían que ver con el carácter sexual de su obra -así, los dibujos homoeróticos que presentó a una galería para su primera exposición-, generalmente considerado "demasiado abiertamente gay".[

imágenes 1940


Imágenes 1940


aproximación a las artes

Marco histórico mundial.
1940-1949
La guerra se extendió por todo el mundo e hizo que la que había acabado dos décadas ántes pareciera un ejercicio de entrenamiento.
La Segunda Guerra Mundial, hecho bélico en los que todos los países del mundo se vieron afectados, fue el conflicto más horrendo de la historia.
Abandonaron para siempre los códigos de guerra; murieron más civiles que soldados.
Una guerra total, en las que poblaciones enteras fueron movilizadas para el combate, la producción militar, objetivos de ataques, relaciones comerciales, lugar de escape.
Y aparece un armamento que marcaría la generación posterior, la humanidad contó con medios para aniquilarse con solo apretar un botón.
En la planta de la Boering Aircraft Company de Renton, Washington, una trabajadora hace un inventario entre los estabilizadores verticales de los B-29 (utilizados por la fuerza aérea estadounidense contra los japoneses).

“No molesten, Mamá trabajando:” ALICIA MOREAU

Los hombres iban a la guerra, las mujeres empezaban a trabajar en trabajos tradicionalmente masculinos.

Modernidad y Arte.
Para el historiador Eric Hobsbawm, las ideas de la modernidad, durante los primeros cincuenta años del siglo XX, están relacionadas con las ideas del arte como progreso, con la no aceptación de las convenciones artísticas y sociales de la burguesía liberal del siglo XIX y con la percepción de que era necesario crear un arte que se adecue a un siglo XX social y tecnológicamente revolucionario.
La modernidad se apoya en los ideales del progreso lineal, la tecnología, la ciencia positiva y la razón.
En América Latina, de acuerdo con Pedro Cornejo Guinassi, la problemática de la modernidad, se hace presente por ser un fenómeno de globalización, aunque se discute si se ha alcanzado la modernidad, teniendo en cuenta los parámetros europeos.
Los problemas en América Latina no son por la modernidad, sino por estar en ella de manera propia, particular, con procesos desiguales y combinados de modernización. Por estar alejada de los centros de modernidad llegan los retazos tardíos de donde se producen y la recepción se hace es en desigualdad y contradicción en función a los códigos grupales e individuales.

ARGENTINA
Surge el peronismo
Los años 1940 y 1949 se dividen en 1943 con el régimen fraudulento de Ramón Castillo y su derrumbe frente al avance de la guarnición militar de Campo de Mayo.
Desde ese momento, el gobierno de facto ejercido sucesivamente por Pedro Pablo Ramírez y Edelmiro J. Farrel siguen una conducta errática, condicionada por el curso de la Segunda Guerra Mundial.
Dentro del gobierno militar, desde la Secretaría de Trabajo y Previción, el jóven coronel Juan Domingo Perón aumenta sueldos, dicta estatutos para gremios y barre con sindicatos comunistas y socialistas para crear otros.
Así comienza la carrera política de Perón, que en 1946 triunfará sobre los partidos tradicionales y obtendrá la presidencia de la Nación, comenzando una etapa nacionalista, autarquizante, estatista y autoritaria, favorecida por las inmejorables condiciones en que se ha colocado Argentina después de la guerra.

Juan Domingo Perón, en la plenitud de su vigor físico y de su poder económico, en la década de 1940 éste sagáz oficial del ejército supo convertirse en el caudillo que dominaría la escena argentina durante 30 años.
En 1946 Juan Domingo Perón fue elegido presidente, venciendo así a la Unión Democrática. Borges, que había apoyado a ésta última, se manifestaba abiertamente en contra del nuevo gobierno. Respecto al nuevo gobierno, manifestó:
“Las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad; más abominable es el hecho de que fomenten la idiotez. Botones que balbucean imperativos, efigies de caudillos, vivas y mueras prefijados, ceremonias unánimes, la mera disciplina usurpando el lugar de la lucidez... Combatir estas tristes monotonías es uno de los muchos deberes del escritor ¿Habré de recordar a los lectores del Martín Fierro y de Don Segundo Sombra que el individualismo es una vieja virtud argentina?”





1940
Una orquesta llamada “característica” empieza a hacer gozar a l público, formada por Feliciano Brunelli, con temas movidos y con gracia de diversos géneros.
Y el tango cantado por las voces de Fiorentino y Floreal Ruiz, comienza la “época de oro”.
Bioy Casares publica La invención de Morel.
Se estrena Un guapo del 900, de Samuel Eichelbau.

1941
Comienza la inmigración desde el interior del país a las grandes ciudades, favoreciendo la difusión de la música folklórica, comienza a cobrar popularidad el grupo santiagueño de los Hermanos Hábalos.
El Surumpio presenta el gran cuentista: Fausto Burgos.
Alfredo de la Guardia publica García Lorca, persona y esencia.
Conrado Nalé Roxlo estrena su obra teatral La cola de la Sirena.
Por fin llega el reconocimiento que Emilio Petorutti merece, el Gran Premio del Salón Municipal de Pintura.
1942
Aparece una obra fundamental de la filosofía nacional: Jerarquías del ser y la eternidad, de Alberto Nougués.
Una nueva voz del tango es aplaudida en bailes de clubes, la de Alberto Castillo.
Se presenta con éxito el tango Uno, de Discépolo y Mores.

1943
Aparecen Las ratas, novela de José Bianco.
Aparece la importante Historia del Periodismo argentino, de Juan Rómulo Fernández.

1944
Aparece el laberinto de Borges. Jorge Luis Borges publica Ficciones, una colección de cuentos fantásticos, a menudo filosóficos y de humor negro, cada cuento es un laberinto. Éste año es corrido de su cargo de bibliotecario, era antiperonista.
Se estrena “La casta Susanita”, con la dirección de Benito Perojo y la actuación de Mirtha Legrand y Juan Carlos Torry, y coreografía de Margarita Wallman.

1945
Borges es honrado con el Gran Premio de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores.
Ernésto Sabato publia Uno y el universo.
Fiorentino anima con su voz el florecimiento del tango.
Por otro lado, Antonio Tormo, cobra popularidad con El rancho é la Cambicha.
Se filma la película La cabalgata del circo, con Hugo del Carril y Libertad Lamarque, nunca se estrenó y se retira de los cines porque a Eva Duarte, quien tenía un papel secundario, le molesta este recuerdo artístico de su vida. Durante el gobierno de Perón Lamarque vivirá en México.
1946
En su retiro en Alta Gracia muere Manuel de Falla.
Se filma la película Donde mueren las palabras, dirigida por Hugo Fregonese, con libro de Homero Manzi y Ulises Petit, coreografía de Margarita Wallman.



ALBERTO GINASTERA
Nació en Buenos Aires, Argentina, el 11 de abril de 1916. Murió en Ginebra, Suíza, el 25 de junio de 1983. Su primer trabajo importante fue el ballet Panambí, que lo hizo conocido en toda Argentina.
De 1945 a 1948 abandona su país debido a su pésima relación con Perón. Va para Estados Unidos, donde estudia con Copland y Tanglewood. Cerca de 1956 expande su estilo musical más allá de los límites de la nacionalidad. Es la época de excelentes trabajos. En 1969 sale nuevamente de Argentina y va a vivir en Ginebra, Suiza. a estudiar.
Su música es esencialmente tradicionalista. Una ecléctica síntesis de técnicas de varias escuelas musicales está evidente en su composición más famosa, la ópera Bomarzo. Famoso como compositor de fuerte sentimiento nacionalista, su obra puede ser dividida en 3 períodos: nacionalismo objetivo, nacionalismo subjetivo y neo-expresionismo.
Sus primeros trabajos pertenecen al primer período. Él caracterizó ese período como una etapa de "nacionalismo objetivo" en el cual las características de la música folklórica se reproducían abiertamente. Usa el folklore argentino y es influenciado por Stravinsky, Bartok y Falla. Son de este período: Danzas Argentinas op. 2 para piano, Estancia (ballet), las Cinco Canciones Populares Argentinas, Las horas de una estancia y Pampeana nº 1. El estreno de la suite orquestal de su ballet Estancia, consolidó su posición dentro de Argentina.
A partir de 1948 comienza a usar técnicas de composición más avanzadas. Es el período de nacionalismo subjetivo, sin posiciones revolucionarias. Abandona los elementos populares tradicionales a pesar de continuar a usarlos simbólicamente. Jamás abandona las tradiciones argentinas. Son de esta fase Pampeana n. 3 para orquesta, y Sonata para piano n. 1. Durante ese segundo período, que comienza con la Sonata para piano, Ginastera adoptó la técnica dodecafónica. Su concepción a respecto de la técnica siempre fue libre y totalmente personal y su música tuvo siempre características inconfundiblemente nacionalistas. El Cuarteto de cuerda nº 2 tiene la misma calidad rítmica que aparecía en sus primeras obras y, a pesar del uso de técnicas dodecafónicas, ese cuarteto es esencialmente tonal. En este período las características étnicas, a pesar de presentes con una forma sublimada, se aplican de una manera menos consciente.
El período neo-expresionista, comienza aproximadamente en 1958. Está marcado por una busca continua de los procedimientos técnicos más avanzados y una disminución de la importancia que hasta poco otorgara a las características nacionales explícitas. No hay más folklore pero continúa habiendo elementos argentinos, como él mismo dijo. Además de una aproximación cada vez mayor a la forma dodecafónica, respondió a algunas de las nuevas corrientes que surgieron después de la Segunda Guerra Mundial integrando ciertos aspectos de la composición aleatoria y microtonal dentro de su propia orientación estilística general. Las obras más importantes de este período fueron las óperas Don Rodrigo, Bomarzo y Beatrix Cenci, que tuvieron gran éxito y lo situaron como el compositor latinoamericano más importante de su tiempo. De este último período tenemos aún dos Conciertos para piano, un Concierto para violín, el Popul Vuh para orquesta, el Concierto n. 2 para cello y orquesta y la Cantata para América Mágica.
HÉCTOR BASALDÚA

Pergamino, 1895 - Buenos Aires, 1976. Pintor y escenógrafo argentino. Realizó sus primeros estudios de pintura en la Academia Bolognini y posteriormente en la Academia Nacional de Bellas Artes.
En 1923 obtuvo en esta última el título de profesor de dibujo. Poco después, la provincia de Buenas Aires le concedió una beca que le permitió viajar a Europa para completar su formación. Durante su viaje europeo entró en contacto con los maestros de la Escuela de París. En la capital francesa fue discípulo del pintor francés Charles Guerin, en la Academia Colarossi. Otros de sus maestros fueron André Cothe y Otton Triesz. Durante su estancia en París comenzó a interesarse por la escenografía, cuyo estudio simultaneaba con el de la pintura.
Aunque cronológicamente pudieron haberle influido los movimientos vanguardistas de esa época, como el cubismo y el expresionismo, fue más afín a las influencias impresionistas. Sus pinturas estaban caracterizadas por un estilo próximo a esta corriente artística y por la representación de la naturaleza, paisajes, escenas callejeras y retratos de una forma desfigurada. Basaldúa trataba de expresar sus sentimientos a través de los colores vivos y la violencia en las formas. Estas características llevaron a muchos críticos a incluirle dentro de la escuela de los postimpresionistas.
Característicos de su estilo son cuadros como Calle (1914) y Aldeana con Mandolina (1927). Este último, pintado en París, fue su obra más famosa, y mostraba lo que podría ser una naturaleza muerta por su espacio plástico, aunque en realidad representaba un rostro, una mandolina y un jarrón como formas dominantes. Aunque en sus paisajes aparecen temas europeos, como en las obras Petit Hotel y L´Astuzie fémenile, sus preferidos fueron las representaciones poéticas de la mitología bonaerense.
En 1930 regresa a Argentina e ilustra "Los consejos del viejo Vizcacha".
En 1931 realiza la escenografía de "Las bodas de Fígaro" en el Teatro Colón y al año siguiente ilustra "El Fausto" de Estanislao del Campo y es designado Director Escenógrafo del Teatro Colón.
Gloria Alcorta en 1935 publica su primer poemario La prison de l’elefant,con ilustraciones de Baldusúa y prólogo de Borgues, 1937: obtiene el Primer Premio de Escenografía de la Comisión de Cultura, Gran Premio de Pintura, Gran Premio de Escenografía en la Exposición Internacional de París y Primer Premio en el Salón de Rosario, 1938: obtiene la beca de la Comisión de Cultura para perfeccionar sus conocimentos de técnica teatral en Alemania, Francia e Italia. Se edita el libro "Escenografías de Héctor Basaldúa", 1949: recibe el Premio Palanza y expone en los años subsiguientes en Galería Bonino, 1956: reasume la Dirección Escenográfica en el Teatro Colón y es nombrado miembro de número de la Academia Nacional de Bellas Artes, recibe el Gran Premio de Honor en el Salón Nacional de Artes Plásticas, 1957: recibe el Gran Premio Adquisición en la Bienal Americana del Museo Caraffa de Córdoba, 1958-9: es nombrado Director del Fondo Nacional de la Artes y recibe el Premio ESSO, 1967: se realiza una gran retrospectiva de su obra en la Galería Ross en Rosario.

MARGARITA WALLMAN

Nacida en Viena, allí dio sus primeros pasos danzantes.
Estudió con Eduardodva, Preobajenska y Mary Wigman. Se inició como bailarina, desempeñándose luego en la coreografía y la docencia.

Debutó como regisseur en 1947 en “Aída”, tarea que siguió desarrollando hasta la década del ’60; recordándose especialmente “Caballería Rusticana” de Mascagni y “Pagliacci” de Leoncavallo.
Ha sido Directora de la Escuela Wigman en Berlín, en 1927; Regisseur en la ópera del Estado de Viena; en la Opera de Roma, San Carlosw de Nápoles, en la Opera de París, Deutsche Oper de Berlín, Coven Garden de Londres, Teatro La Fenice de Venecia, Opera de Monte Carlo, Metropolitan de NuevaYork y n el Teatro Alla Scala de Milán; Directora del Ballet del Teatro Colón de Buenos Aires (1937-1946), entre otros.
Realizó la coreografía del film “Donde mueren las palabras” de Hugo Fregonese; Inauguró en varias oportunidades el Festival de Atenas, desempeñándose durante muchos años en el Festival de Salzburgo y en el Maggio Musicale Fiorentino. También como coreógrafa trabajó en la Sacala de Milán, Hollywood y en el Teatro Colón de Buenos Aires. Regresó al Teatro Colón en 1967 para presentar su mise-en-scene de Assassinio nella Catedrale, volviendo luego en temporadas sucesivas, donde tuvo a su cargo las realizaciones escénicas de Aida, Caballería Rusticana, I Pagiacci, La Boheme, Mañon, Anna Bolena, I Capuleti e Montecchi, I Puritani, Nabucco, Turandot, Otello, Don Carlos, Werther, I Due Foscari, Macbeth y la Wally. Su libro de memorias Les Balcons du ciel, editado en francés, y posteriormente en italiana, inglés y rumano, ha constituido uno de los más comentados best sellers. Un capítulo íntegro está dedicado a la República Argentina y en particular al Teatro Colón.


MARGARITA WALLMAN

Nacida en Viena, allí dio sus primeros pasos danzantes.
Estudió con Eduardodva, Preobajenska y Mary Wigman. Se inició como bailarina, desempeñándose luego en la coreografía y la docencia.

Debutó como regisseur en 1947 en “Aída”, tarea que siguió desarrollando hasta la década del ’60; recordándose especialmente “Caballería Rusticana” de Mascagni y “Pagliacci” de Leoncavallo.
Ha sido Directora de la Escuela Wigman en Berlín, en 1927; Regisseur en la ópera del Estado de Viena; en la Opera de Roma, San Carlosw de Nápoles, en la Opera de París, Deutsche Oper de Berlín, Coven Garden de Londres, Teatro La Fenice de Venecia, Opera de Monte Carlo, Metropolitan de NuevaYork y n el Teatro Alla Scala de Milán; Directora del Ballet del Teatro Colón de Buenos Aires (1937-1946), entre otros.
Realizó la coreografía del film “Donde mueren las palabras” de Hugo Fregonese; Inauguró en varias oportunidades el Festival de Atenas, desempeñándose durante muchos años en el Festival de Salzburgo y en el Maggio Musicale Fiorentino. También como coreógrafa trabajó en la Sacala de Milán, Hollywood y en el Teatro Colón de Buenos Aires. Regresó al Teatro Colón en 1967 para presentar su mise-en-scene de Assassinio nella Catedrale, volviendo luego en temporadas sucesivas, donde tuvo a su cargo las realizaciones escénicas de Aida, Caballería Rusticana, I Pagiacci, La Boheme, Mañon, Anna Bolena, I Capuleti e Montecchi, I Puritani, Nabucco, Turandot, Otello, Don Carlos, Werther, I Due Foscari, Macbeth y la Wally. Su libro de memorias Les Balcons du ciel, editado en francés, y posteriormente en italiana, inglés y rumano, ha constituido uno de los más comentados best sellers. Un capítulo íntegro está dedicado a la República Argentina y en particular al Teatro Colón.

Proyecto
Danza y realidad circundante
La danza, como toda expresión artística, no hace excepción al construirse en y desde una realidad, un contexto, un momento histórico. Expresando y diciendo desde un concepto de hombre, un punto de vista político o algún pensar filosófico.
Todos creamos y somos desde algún lugar, partiendo de concepciones, nos movemos y somos desde lo que sentimos, pensamos y decimos, actuando coherentemente.
Condicionados por la realidad, somos en tiempo y espacio determinado, y desde esas impresiones, influencias externas, nos expresamos, somos y creamos.
Actualmente convivimos con las Nuevas Tecnologías y con ellas las informaciones están al alcance de nuestro dedo índice al clickear, sin límites, sin fronteras, todo fluye a mayor velocidad y con mayor alcance.
Las Tecnologías también nos posibilitan crear nuevas formas de comunicar, expresar y crear.
Pensemos entonces en aquellos artistas, coreógrafos y coreógrafas, bailarines y bailarinas, músicos, pintores,… de la Argentina del 1900 y pico…
Por ejemplo ubiquémonos en aquel 1940, en Buenos Aires, atrás queda la década infame, siguen los fraudes electorales, mundialmente se respiran los aires nazis de la segunda guerra.
En el teatro Colón se centraliza el movimiento artístico de la metrópoli, creando ballets estables, clásicos y románticos.
Margarita Wallman tomó la dirección coreográfica del Ballet desde fines de la década del '30 hasta fines del '40, formada en la Escuela de Mary Wigman, desarrolló el ballet de gran espectáculo, recordándose en especial, su producción del oratorio Juana de Arco en la hoguera de Honegger.
En 1940 se estrena Panambí, con coreografía de Margarita Wallman, argumento de Félix E. Errico, y música de Alberto Ginastera. De tendencia Folklórica, que une con equilibrio la música y la escena, trabajando seriamente la forma y el concepto.
En 1942, Salomón, de tendencia Universalista, de Arturo Luzzatti, poema de M.C.N. y Carlos Culullú, y coreografía de Margarita Wallman.
En 1945, Harrild, de tendencia Universalista, de Roberto García Morillo, coreografías de Louis Le Bercher, escenografía particularmente lograda por Hector Baldasúa.
Imaginemos aquellos momentos alejado de lo tradicional, en los cuarenta, con la llamada danza moderna, con la búsqueda de un modo propio de manifestar la danza.
En 1941 llegó a Argentina Miriam Winslow, pionera en su estilo en el país, para actuar en el Odeón. Renate Schottelius la espiaba desde bastidores, ese mismo año Renate baila en el Teatro del Pueblo.
En 1942 Winslow dio un curso al que asistió Renate, esta última en un Grupo Experimental de Danza Contemporánea tubo de alumna a Patricia Stokoe.
En 1944 llega a Buenos Aires por tercera vez Miriam para consolidar un grupo, el Ballet Winslow.


Propuesta didáctica
La orientación está diseñada para trabajar con alumnos del T.A.P. de Danza Contemporánea, en el Taller de Creación Coreográfica 1.
Para comprender las necesidades de buscar nuevas propuestas en la danza, respondiendo a necesidades que nacen desde contextos específicos, por ejemplo:

1940, Lenguajes artísticos y puesta en escena.
-Con tres encuentros semanales, en clases de 60 minutos cada una.

Investigando la vida de los artistas: Margarita Wallman, Alberto Ginastera y Héctor Baldasúa.
Sus trabajos conjuntos, relaciones, producciones.
Con audición musical y observación de imágenes se tratará de recrear parte de aquellos trabajos de interdisciplinar, creación y puesta en escena.

Segunda guerra mundial, influencias en mi país.
-Con tres encuentros semanales, en clases de 60 minutos cada una.

Desde la lectura y observación de imágenes investigaremos sobre Miriam Winslow y Renate Schottelius.
Leyendo de sus orígenes, relación con el nazismo, formación académica, llegada a Argentina, primeras actuaciones, conformación de grupos y ballets, estilos personales.
Observando pasos, posturas, saltos, gestos.
Recreando desde la imitación lo observado.
Reconstruyendo sus historias desde lo leído.

Introducción:

En el presente trabajo me ocuparé de los años cuarenta, haciendo en primer lugar una recorrida por la década a nivel mundial, luego entrando a Argentina en la primera mitad de la década, para finalmente llegar por esos años abordando a tres artistas que de alguna manera los encontré vinculados, encontrando en ellos características comunes, e intereses similares.